El poder de la fe los hizo renacer

La fe mueve bannerMaravillas de la fe

Ignacia López:Ignacia López

«Empecé con dolores de estómago, espalda y cabeza. Los médicos no encontraban la causa y dijeron que tenía un problema psiquiátrico. Decidí consultar a los brujos en busca de otra opinión, pero empeoré: tuve insomnio, el cabello y las pestañas se me caían, los dolores se agravaron y me separaron de mis hijas porque ya no podía valerme por mí misma. Mi corazón no funcionaba bien, la oxigenación era insuficiente y perdí la movilidad de las piernas.

Tocando el Manto consagrado, volví a caminar y recobré la salud por completo.

Ya me devolvieron a mis hijas».

 

Teófila Maza:Teófila Maza

«Padecía colitis, gastritis y una afección bronquial por la cual sufría episodios de asfixia. Más tarde me detectaron un cáncer agresivo. Perdí el interés por la vida y varias veces consideré suicidarme.

Los antidepresivos no surtían más efecto. En mis noches en vela vi el programa del Centro de Ayuda y eso me animó a venir a tocar el Manto de los Milagros. Mi cura fue gradual, pero completa. Hoy en día gozo de óptima salud, además de la bendición del Señor Jesús en toda mi vida».

 

Alfredo Ramírez:Alfredo Ramírez

«El alcoholismo me dañó bastante: orinaba sangre y el dolor de riñones no me permitía caminar, para mitigarlo consumía cocaína.

Perdí mi empleo. Para comprar analgésicos y droga, vendí mi auto y algunas pertenencias. Los médicos decían que no volvería a caminar. Durante tres años seguí el programa del Centro de Ayuda, vi muchos milagros, pero me resistía a venir.

La primera vez que toqué el Manto, ¡el dolor se me quitó! Paso a paso, Dios me devolvió la salud, me ayudó a vencer las adicciones y volví a trabajar».

Manto Consagrado…No se los contaron, lo vivieron

Manto

manto

Francisco

«Cerca de cuatros años tuve dolor en el cuello, era insoportable. Cuando el Manto Consagrado pasó por mi lugar, lo toqué con fe y al mismo tiempo le pedí a Dios que lo quitara. Cuando terminó la oración ya no lo tenía, me siento en paz».

 

 

 

Blanca

Blanca

Blanca «Desde niña tenía dolor en la columna y, por otra parte, a mi hija le diagnosticaron asma, incluso cuando le daban bronquioespasmos usaba inhalador para poder respirar.

Llevamos varias semanas tocando el Manto Consagrado, a mí ya no me duele la columna y a mi hija ya no necesito suministrarle medicamento».

 

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Amalia

 

«Llegué aquí con la necesidad de recibir la cura al cáncer de huesos que los médicos me detectaron. No llevo mucho tiempo, apenas algunos meses, pero he estado tocando en el Manto y el milagro ya sucedió. Ya no tengo dolores, ¡ya no tengo cáncer!».

 

 

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Toribia

 

«A lo largo de 9 años padecí del corazón. Cuando supe que en la reunión se pasa el Manto Consagrado y se hace oración por los enfermos, vine con la fe de ser curada. Tras las oraciones que han hecho por mí, los problemas cardiacos se han ido. Estoy sana».

 

 

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Dulce

 

«Llevaba 2 semanas con ardor y molestias en la espalda, incluso hoy llegué a la reunión así. Después de tocar el Manto, los dolores se fueron y ahora puedo hacer los movimientos que se me dificultaban».

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Mary

 

 

«Por tres años y medio padecí sinusitis y rinitis alérgica, esto me provocaba falta de aire y fuertes alergias. Gracias a Dios, hoy puedo respirar bien, pues no he dejado de venir a la reunión y tocar el Manto Consagrado. ¡Estoy feliz!».

 

Fe que mueve montañas…

fe

fe

 

«Mi hija sufrió una hemorragia cerebral y estuvo 18 días en coma. Los médicos decían que si despertaba, tendría graves secuelas o bien quedaría en estado vegetal. Gracias a la fe en Jesús y a que tocamos el Manto, ella se restableció. Dios la sanó por completo y actualmente goza de perfecta salud» Verónica y Julieta.

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«Tenía un absceso en la ingle que después me infectó la pierna. La infección se expandió a los genitales y detrás de una de mis rodillas. Tal fue la gravedad que ningún medicamento lograba quitarme esa infección.

Me trajeron aquí y empecé a tocar el Manto. En seis meses me recuperé y la herida cerró gradualmente. Gracias a Dios, retomé mi vida», Guadalupe Maribel.

 

fe

 

«Mi hijo padecía asma. Las crisis eran terribles y las sufría cada semana o cada quince días. Él no podía salir de la casa. Asistiendo los domingos y tocando el Manto Consagrado, Dios lo sanó por completo. También hizo que mi esposo venciera el alcoholismo que él no lograba dejar por cuenta propia», Monserrat y Luis Morales.

 

 

 

«Curó mi cuerpo, mi alma, mi corazón y hasta mi economía»

Catalina

Catalina

«En mi niñez fui víctima de violación. Crecí con rencor y odio hacia la vida. A los 19 años me casé, pero  seguí  el  mismo  patrón  que  mis  padres:  en  casa había  golpes,  insultos  y  ni  para  comer teníamos, incluso no había fidelidad.

Me separé de mi esposo y tuve que enfrentarme sola a la vida. Todo parecía estar en mi contra, en especial cuando enfermé de artritis reumatoide.

Cuando llegué aquí, estaba el propósito del Manto de los Milagros. Empecé a tocarlo, pidiendo la salud de mi alma y de mi cuerpo; paulatinamente, sané por completo. También fui bendecida en lo económico y pude tener mi propio negocio.

Más tarde, llegó otra bendición que francamente no esperaba: me casé con un hombre que me ama y me respeta. Amo la vida que Dios me ha dado desde que decidí obedecerlo», Catalina.

 

El reto de ser madre soltera

La fe mueve bannerIrene 1

«Discusiones,  vicios,  sufrimiento,  en  eso  se  resumí a  mi  matrimonio,  por  eso  me  separé.

No obstante, al estar sola, enfrenté la difícil tarea de ser madre y padre para mis hijos.

Irene 2Luché por ellos, tenía hasta tres trabajos con tal de sacarlos adelante, pero no era suficiente.

El dinero se me iba como agua y hasta llegué a buscar en la basura algo qué comer.

Vivía con familiares porque ni casa tenía. Para mí, la vida era amarga, no entendía por qué estaba aquí, si solo conocía sufrimiento.

Me deprimía y sacaba esa frustración con cigarros y licor.

Hoy vivo diferente, he logrado la adquisición de una casa, un auto, tengo mi propio negocio…

Irene 3Mi historia de fracasos tuvo fin cuando llegué al Centro de Ayuda Universal y aprendí a confiar en Dios en la Campaña de Israel.

Mi fe en el Señor Jesús me hizo una mujer que no se detiene por nada, ni siquiera necesito vicios para desahogarme.

Dios me da la fuerza para superar las adversidades y es que con Él aprendí que¡merezco ser feliz!», Irene Ayala.

 

La diabetes estuvo a punto de matarme…

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«Me diagnosticaron diabetes autoinmune, debía tomar dosis muy altas de medicamento. Los triglicéridos se me elevaron a 1700 mg/dL y el colesterol a 500. Estuve a punto de un infarto cerebral.IMG_7322

Mi salario era bajo y los tratamientos, carísimos. No tenía casa y vivía de favor con mi familia.

Mi mamá conoció el Centro de Ayuda y aquí superó el alcoholismo. Cuando me trajo a las reuniones, prácticamente yo estaba a punto de morir. Desde el inicio vine con mucha fe, segura de que Dios me respondería.

vlcsnap-2015-07-01-17h48m48s457Paso a paso, mi cuerpo se estabilizó y mi salud ahora es óptima. Dios me ha bendecido con mucho trabajo. Adquirí un auto y una casa, incluso estoy construyendo otra. He viajado dos veces al Templo de Salomón y este mes voy nuevamente, pero ahora con mi familia», Irma Cruz.

Pensaron que tenían los días contados

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Ana 1«Tener cáncer de matriz me deprimía, no sabía cómo luchar por mi vida. Además no me llevaba bien con mi esposo, pero ese sentimiento de frustración desapareció cuando busqué a Dios. Él no solo limpió mi alma, por mi fe, también me sanó del cáncer», Ana Rosa Meza.

Leonor 1«Estaba perdiendo las ganas de vivir, pues me detectaron dos tumores en el seno. Cuando me acerqué a este Dios que hace milagros, mi fe renació: cobré ánimo, no acepté la enfermedad y los tumores desaparecieron», Leonor Contreras.

«Tenía cáncer José Oscar Flores 1de pulmón, pensé que mis días estaban contados. No obstante, el Señor Jesús me mostró que la fe en Él transforma cualquier situación. Sané por completo. A quien esté igual que estuve yo, crea, Dios puede sanarle», Oscar Flores.

Para Dios todo es posible, si usted o algún familiar suyo está luchando contra el cáncer, le esperamos este Viernes de Liberación en el Centro de Ayuda más cercano a su hogar.