Artículos varios relacionados con la salud.

¿Sin ganas de trabajar? Aliméntate mejor

homme dormant sur son bureauEl reto de diferenciarte de los demás en el mercado laboral no es sencillo. Por el contrario, quizá eso te ha generado un periodo de estrés que no sabes cómo controlar. La alimentación es una alternativa indispensable para enfrentar las presiones laborales cotidianas y, al mismo tiempo, conservar tu salud.
Si un profesionista no tiene en su organismo las vitaminas, minerales y proteínas necesarios, tiene un 80% de posibilidades de disminuir en su rendimiento y enfermarse.

En el ámbito laboral, generalmente destacan los malos hábitos alimenticios, sobre todo cuando no existe una adecuada distribución de tareas, porque el colaborador cambia con frecuencia sus horarios de comida y, ante la ansiedad laboral, termina comprando cualquier cosa que le quite el hambre pero no los nutre.

Los siguientes alimentos te ayudarán a prevenir el bajón de energía en la oficina.

¿Largas horas frente a la computadora?

Vitamina A: es fundamental para la salud de los ojos y mejora la visión nocturna. Incrementa la defensa contra las infecciones, sobre todo las del sistema respiratorio.

Presente en: aceite de pescado, hígado, espinacas, zanahorias, mantequilla, y otras frutas y verduras amarillas y anaranjadas.

Para concentrarte

Vitamina B 1: es necesaria para la producción de energía, en especial en los músculos. Ayuda a combatir problemas de memoria, si careces de ella puedes sentir fatiga e irritabilidad.

Presente en: cereales integrales, carne de cerdo, mariscos, frijoles, garbanzos, lentejas y nueces.

¿No aguantas el ritmo?

Ácido fólico: es una vitamina del complejo B que protege el sistema nervioso, por lo que mejora la salud emocional, quienes tienen bajos niveles de esta vitamina son más propensos a sufrir períodos de ansiedad y tristeza.

Presente en: verduras de hoja verde como la espinaca y el brócoli, aguacate, lenteja, naranja, chícharo y pavo.

En día de juntas.

Vitamina C: para combatir el problema de estrés hay que producir adrenalina, y eso se logra consumiendo mayores cantidades de este nutrimento. También refuerza el sistema inmunológico.

Presente en: melón, naranja, limón, kiwi,  frutas rojas y vegetales de hojas verdes.

Momento de relajarse

Magnesio: Contribuye a formar nuevas células e interviene en el proceso de relación muscular. Se encuentra en germen de trigo, azúcar morena, almendras, nueces y frutos secos. Su carencia puede producir episodios de nerviosismo.

También cuentan

En tu plan para tener un mejor rendimiento, es indispensable agregar otros elementos como los minerales. En la alimentación no pueden faltar calcio, magnesio y fósforo.

El primero, es vital para la formación de calcio y, lo mejor, es que se trata de un tranquilizante natural, si tomas un vaso de leches antes de acostarte podrás descansar mejor tras un ajetreado día de pendientes.

El magnesio contribuye a formar nuevas células y su carencia puede producir episodios de nerviosismo. Lo encuentras en germen de trigo, almendras, nueces y frutos secos. Finalmente, el fósforo, permite transformar en energía los alimentos que consumes, así que inclúyelo en tu dieta, a través de alimentos como el huevo, carne y yogurt.

Los nutrimentos que ofrecen las proteínas ayudan a evitar los efectos dañinos del estrés; los lácteos y los productos de origen animal son una buena fuente para incorporar a tu alimentación estas sustancias.

La forma de identificar qué tal andas en el consumo de vitaminas es realizar un examen de sangre, pero “la experiencia señala que cuando no ingieres las cantidades necesarias, aparecen síntomas como caída del cabello, fatiga, falta de concentración y debilidad”.

Le puede internar eso también: Conferencia Empresarial

Cómo evitar accidentes de tránsito

Los errores que no debes cometer

28842La cantidad de personas que mueren a diario por errores al volante son sorprendentes. Hablar por teléfono y conducir, comer, beber o manipular los comandos de la radio son algunos de las situaciones más frecuentes

Los accidentes de tránsito constituyen el lado oscuro e inevitable de la industria automotriz, la cual desde sus inicios no ha hecho más que innovar e inventar una serie de dispositivos de seguridad para volver los autos más seguros. Aún así, los niveles de accidentes no han logrado reducirse, y en los Estados Unidos al menos, existe uno diario cada 15 segundos. Mundialmente 1.2 millones de personas mueren anualmente en accidentes de tránsito.

Manejar y hablar por teléfono

Este es, quizá, uno de los mayores problemas en los que cae la población mundial y es un hábito que se está convirtiendo en una práctica normal. Hablar por teléfono o mandar mensajes de texto puede ser igual o más peligroso que conducir superando el límite de alcoholemia. Aunque tampoco se evita el accidente, recomendamos usar algún dispositivo de manos libres.

Beber alcohol, comer y conducir

Una persona muere cada 40 minutos en un accidente causado por ebriedad. Los conductores jóvenes (de 21 a 34 años) son los que comúnmente caen en este problema, cuando salen de bailar los fines de semana y han bebido en exceso. Además, algunas personas carecen de tiempo para parar a almorzar (taxistas, empleados de transportes, etc.) y lo hacen mientras conducen, situación que puede producir un accidente en una mínima distracción.

Abuso de confianza e imprudencia

Según estudios, las mujeres tienden a ser más precavidas a la hora de conducir su vehículo. En cambio, los hombres suelen ser más imprudentes y con exceso de confianza que los lleva a cometer errores como: ir pegado al auto de adelante, pasar otro vehículo cuando no se debe, no respetar señalizaciones y estacionar en cualquier lugar, realidades que pueden provocar multas, además de accidentes. Otro de los errores más comunes es salirse del propio carril para bajarse de la carretera o pasar al carril contrario.

Manejar con sueño

La falta de atención por sueño o cansancio interviene en casi la tercera parte de los accidentes, según la Dirección General de Tráfico (DGT). Se recomienda dormir de 7 a 9 horas diarias para poder conducir y no hacerlo por la noche o después de cenar. Interrumpir el viaje cada 200 km o cada 2 horas, tener la ventilación adecuada y si es posible no prender la calefacción, realizar comidas ligeras, beber bastante líquido (principalmente café) y refrescarse la cara muchas veces. Según estadísticas, la mayor parte de las fatalidades ocurridas sobre este tema se produjeron entre las horas habituales de descanso (3 a.m. a 6 a.m.).

Exceso de velocidad 

Manejar rápido excediendo los límites de velocidad en las rutas es la segunda causa de choques fatales y uno de los mayores problemas de seguridad vial. No debes olvidar un dato importante: cuanto más rápido vayas, mayor será la distancia que necesites para frenar tu vehículo. Entre el 40 y el 50% de los conductores conducen más rápido de lo que recomienda el límite de velocidad, y entre el 10 y el 20% superan tal límite en más de 10 km/h. El exceso de velocidad aumenta las probabilidades de sufrir lesiones graves o de morir en un accidente.

Estar pendiente de los niños

La mayoría de los padres descuida su atención mientras maneja por una cuestión suprema (y por demás entendible): Sus hijos. Girar la cabeza, descuidarse, prestar atención a lo que hacen los niños también es un problema frecuente, pero por estas situaciones no se mira al frente, los laterales y los puntos ciegos del auto. Hay que manejar con suficiente responsabilidad, más aún cuando viajan menores a bordo del auto que se conduce. Tratar de utilizar siempre el espejo (pero no cambiar el retrovisor y abandonar la parte trasera del vehículo) y además existen en el mercado varios accesorios para vigilar a los pequeños sin tener que girar la cabeza.

No usar cinturón de seguridad: El cinturón de seguridad es la herramienta más eficaz en la prevención de las consecuencias de accidentes de tránsito. Durante un accidente se producen dos impactos: el primero es el choque y el segundo, como reacción, es el choque de los ocupantes del vehículo con el vidrio del parabrisas, e incluso fuera del auto. Las estadísticas demuestran que una persona despedida fuera del vehículo tiene 5 veces más probabilidades de morir que aquélla que permanece en el interior del vehículo.