Observe los frutos de la higuera

Observe los frutos de la higuera

Por Departamento Web

El Señor Jesús dejó esta advertencia para los discípulos

Lo que define el destino de nuestra alma (entre el Reino de los Cielos o el infierno) no es el comienzo de nuestra jornada cristiana, sino el fin.

Porque, al principio, todo es bonito. La persona evangeliza, lee la Biblia, ora. Pero, con el paso del tiempo, muchos desisten a medio camino.

Asimismo, la Biblia avisa: “Mejor es el fin del asunto que el comienzo…” (Eclesiastés 7:8).

Nadie sabe cuándo es el día del fin

Eso fue el “despertar” que el Señor Jesús les hizo a los discípulos cuando estuvo en forma de hombre. El Maestro compara Su retorno, en el fin de los tiempos, con una higuera que da frutos.

“Cuando ustedes ven que brotan sus hojas, pueden saber que ya se acerca el verano. De la misma manera, cuando ustedes vean que todo esto sucede, podrán saber que ya se acerca el reino de Dios” (Lucas 21:30-31).

No obstante, muchos han ignorado esas señales. Y, por eso, serán tomados por sorpresa, cuando tengan que enfrentar el Juicio Divino.

“Pero tengan cuidado de que su corazón no se recargue de glotonería y embriaguez, ni de las preocupaciones de esta vida, para que aquel día no les sobrevenga de repente” (Lucas 21:34).

Primero, se debe buscar el Reino de los Cielos

De manera similar, el obispo Edir Macedo señala: “La búsqueda excesiva de deseos legítimos, como la prosperidad, la belleza y el entretenimiento, pueden volver la vida espiritual infructífera. Así, el ansia por concretar rápidamente los sueños o disfrutar los placeres de este mundo ha sofocado la fe de muchas personas. Por eso, la Salvación resulta comprometida en su totalidad”.

Por lo tanto, el problema ocurre cuando la persona se preocupa más por las conquistas de este mundo que por la Salvación de su alma.

En los tiempos de Noé…

En el evangelio de Mateo, el Señor Jesús habla nuevamente del tema. En dicho pasaje, compara Su venida con la época de Noé (Génesis 7).

“Porque como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre. Pues como en aquellos días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dándose en casamiento hasta el día en que Noé entró en el arca, y no se dieron cuenta hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre” (Mateo 24:37-39).

En aquella época, las personas no practicaban las enseñanzas de Dios y la Tierra estaba profundamente corrompida por el pecado. Entonces, vino el fin de aquellas personas, por medio del diluvio.

Alimente su fe constantemente

Por lo tanto, manténgase cerca de Dios. Alimente su fe todos los días. No deje que el tiempo borre su relación con el Autor de la Vida.

Por ejemplo, escuche diariamente la Palabra Amiga que realiza el obispo Edir Macedo, o bien, también puede participar en las reuniones que se llevan a cabo constantemente en el Templo de los Milagros, en la Ciudad de México, Av. Revolución núm. 253, Col. Tacubaya, o bien, puede acudir a la Universal más cercana a usted.

  • promesa
    Pentecostés, la Promesa de Dios

Ofrenda Online

La COVID-19 agudiza pobreza de jornaleras en Colima


comentarios

[fbcomments url="https://universal.org.mx/observe-los-frutos-de-la-higuera/" width="100%" count="off" num="3" countmsg="wonderful comments!"]

Free WordPress Themes, Free Android Games
A %d blogueros les gusta esto: