Momentos difíciles

«Bueno me es haber sido humillado, para que aprenda Tus Estatutos» (Salmos 119:71).

Nadie quiere sufrir, pero solamente cuando sufrimos y pasamos por momentos difíciles es que gritamos por el Auxilio Divino. Por eso, podemos experimentar el cumplimiento de las Promesas de Dios.

Por Ester Bezerra              

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