El clamor de Dios a los oídos de los ingratos

“Ve y clama a los oídos de Jerusalén, diciendo: Así dice el Señor: ‘De ti recuerdo el cariño de tu juventud, el amor de tu desposorio, de cuando Me seguías en el desierto, por tierra no sembrada”.
Jeremías 2:2

Extraído del blog del Obispo Macedo

Medita también en este mensaje: Los cielos, el firmamento y las nuevas criaturas proclaman la Gloria de Dios

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