Trabajo para edificación

«Por eso también yo, cuando ya no pude soportar más, envié para informarme de[a] vuestra fe, por temor a que el tentador os hubiera tentado y que nuestro trabajo resultara en vano.» (1 Tesalonicenses 3:5).

Con la misma preocupación del apóstol Pablo siempre estamos aquí para alimentar a muchos con la Palabra de Vida, pues así no van a distraerse ni desanimarse de la fe inteligente que encontramos en nuestro Pan nuestro de cada día, al meditar en la Voluntad de Dios para Sus elegidos.

Por Ester Bezerra

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