No te pierdas esta meditación que fortalecerá tu fe
En la meditación del lunes 5 de enero, el obispo Edir Macedo habló sobre el Reino de Dios y destacó que todo lo que está escrito en la Palabra de Dios se va a cumplir —nos guste o no, lo queramos o no—. Por eso, es esencial buscar entendimiento y dirección del Altísimo para vivir de acuerdo con Su voluntad.
Al reflexionar sobre esto, el obispo llamó la atención hacia Mateo 6, cuando Jesús enseña sobre la oración. En ella, Él nos muestra cómo debemos presentar nuestras necesidades y luchas delante del Padre.
Jesús orienta: «Pero tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cuando hayas cerrado la puerta, ora a tu Padre que está en secreto» (Mateo 6:6).
De acuerdo con el obispo, cerrar la puerta significa desprenderse del mundo, dejar de lado los pensamientos sin sentido y hablar con Dios en secreto, porque entonces Él recompensará.
Primero: «Santificado sea Tu nombre»
Al explicar el inicio de la oración, el obispo destacó:
«Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea Tu Nombre» (Mateo 6:9)
El primer pedido no es por cosas materiales, sino para que el Nombre de Dios sea santificado, exaltado, reconocido y engrandecido. Así, cuando el Reino de Dios viene sobre nosotros por medio del Espíritu Santo, pasamos a vivir de una manera que glorifica Su Nombre.
A continuación, Jesús enseñó: «Venga Tu Reino».
De acuerdo con el obispo, mientras Dios no reine dentro de nosotros, no es posible vivir Su voluntad. Y esto sucede cuando la persona recibe el Espíritu Santo. Sin Él, la persona no desea el Reino de Dios, porque en su interior todavía no está el Rey.
Por eso, el obispo enfatizó: «Es esencial la necesidad del bautismo con el Espíritu Santo, porque sin el Espíritu Santo no hay manera de entrar en el Reino de Dios».
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Además, recordó lo que Jesús dijo: «Pero buscad primero Su Reino y Su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas» (Mateo 6:33). En otras palabras, tendremos todo lo que necesitamos, pero la prioridad debe ser el Reino de Dios.
El Reino de Dios vs. el reino de este mundo
El obispo explicó que el Reino de Dios es espiritual, así como el reino de las tinieblas también lo es. El diablo actúa, promueve guerras, vicios, destrucción y separaciones. Quien vive en el reino de este mundo está sujeto a esas acciones, porque se encuentra fuera del Reino de Dios.
Por otro lado, «el Reino de Dios es paz, justicia, alegría, amor y perdón».
Por lo tanto, quien entra en ese Reino aprende a obedecer, a perdonar y a vivir bajo la disciplina de Dios, incluso honra a sus padres, aun cuando no hayan sido perfectos.
La decisión es personal
«Usted ya está en el reino de las tinieblas. Para entrar en el Reino de Dios, tiene que recibir el Espíritu Santo. No hay otra opción».
Aunque el camino es estrecho, la puerta continúa abierta. Quien usa la fe inteligente, piensa, razona y elige obedecer, encuentra fuerzas en Dios para vencer las batallas diarias.
Cómo orar con entendimiento
Al concluir, el obispo retomó el inicio de la oración:
«Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea Tu Nombre».
Él explica que, para santificar el Nombre de Jesús en nuestra vida, es necesario entrar en Su Reino y luchar contra el reino del corazón y de este mundo, buscando el Espíritu Santo y colocando el alma en primer lugar.
Por último, el obispo recordó: «Porque el Reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia y paz y gozo en el Espíritu Santo» (Romanos 14:17).
Asimismo, anunció que continuará meditando sobre este tema en los próximos días, con el propósito de fortalecer la fe de todos los que desean vivir la voluntad de Dios.
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