Consuelo

«Sea ahora Tu misericordia para consolarme, conforme a lo que has dicho a Tu siervo» (Salmos 119:76).

Vemos Tu bondad en el hecho de ser morada de Tu Espíritu. Y, por Él, somos consolados y confortados siempre.

Por Ester Bezerra

Compartir este artículo
No hay comentarios