Una vida amorosa restaurada no comienza con cambios externos, sino con la transformación de la relación de la persona con Dios. Muchos problemas sentimentales y conyugales tienen su origen en un alejamiento espiritual, y el verdadero cambio ocurre cuando la persona decide volver a Dios con todo su corazón.
El problema no está solo en la relación
Con frecuencia, el sufrimiento emocional no comienza únicamente por conflictos en la pareja, sino por un distanciamiento previo de Dios. Cuando la persona no comprende cuál es su verdadero problema, tiende a pensar que todo se resolverá con un cambio de circunstancias externas, como encontrar a alguien o que su pareja cambie de actitud. Sin embargo, la raíz suele ser más profunda.
El origen de muchas crisis está en ese alejamiento espiritual. Mientras eso no se resuelva, cualquier intento de reconstrucción basado solo en esfuerzos humanos termina generando más desgaste y frustración.
Por eso, la restauración de la vida amorosa depende primero de la restauración de la comunión con Dios. En el caso de las personas solteras, es importante no colocar la búsqueda de una relación por encima de la vida espiritual.
La conversión es una decisión personal, no automática
La conversión no ocurre de forma automática ni puede ser delegada. Es una decisión personal volverse a Dios y abandonar aquello que aleja a la persona de Su voluntad.
Convertirse implica una decisión consciente: dejar lo que perjudica el alma, el carácter y la fe; perdonar, decir la verdad, corregir el camino y poner a Dios por encima de cualquier otra prioridad. No se trata solo de pedir un cambio, sino de asumir una postura práctica de obediencia.
Gran parte de las frustraciones en el área sentimental ocurre cuando alguien coloca a otra persona en el lugar que solo le corresponde a Dios. Cuando la pareja o la relación se convierte en el centro de la vida, se genera una dependencia emocional que termina en sufrimiento. En cambio, cuando Dios ocupa el primer lugar, la persona encuentra equilibrio, seguridad y dirección, y aprende a amar de forma sana.
La alianza con Dios viene antes de la alianza amorosa
Dios no abandona a quien regresa a Él, sin importar su pasado o sus errores. Lo que Él busca en una persona es una decisión sincera de acercarse y obedecer Su Palabra. Cuando esto sucede, se establece una nueva dirección de vida.
La restauración del matrimonio, la sanidad emocional y la realización amorosa se vuelven consecuencias naturales de una relación correcta con Dios.
Participa en la Terapia del Amor
Cada jueves, en este encuentro se está viviendo el propósito especial Alianza de Amor, como parte de un periodo de 40 días dedicado a la restauración y fortalecimiento de la alianza en el matrimonio.
Te esperamos este jueves 25 de junio en el Templo de los Milagros: Av. Revolución # 253, col. Tacubaya. La reunión se realiza especialmente a las 7 p. m. Pero hay otros horarios: 7 a. m. (solo durante el verano), 10 a. m., 12 p. m. y 4 p. m.
También puedes acudir a la Universal más cercana, puedes localizarla en: localiza.universal.org.mx
Te invitamos a participar y buscar una transformación en tu vida amorosa a partir de una nueva relación con Dios.
