«Teníamos muchos clientes y vendíamos todo; sin embargo, eso despertó envidias y el negocio comenzó a venirse abajo. Llegamos al punto de vender apenas 50 pesos al día y, después de siete años, tuvimos que cerrarlo… Durante mucho tiempo intentamos emprender otros negocios, pero ninguno funcionaba.
Llegué a la Universal en la miseria. Pero allí aprendí a usar mi fe y a confiar en la guía de Dios. Con esa confianza, volví a intentarlo y abrí un nuevo local, dejando que Él me orientara sobre qué vender, cómo comprar e incluso qué precios dar.
Comencé vendiendo playeras y, con el tiempo, logré abrir tres locales. El proceso no fue fácil: en una ocasión, incluso me quitaron un local que rentaba. Sin embargo, Dios nunca me abandonó y volvimos a tener tres.
Desde que Dios me confirmó que habita en mi corazón, sé que puedo enfrentar cada dificultad y seguir adelante, porque Su presencia me fortalece. Además, cuida de mi economía, porque tengo un pacto de fidelidad a Su Palabra y lo pongo en primer lugar en cada decisión que tomo. Como parte de ese pacto, mi mayor interés es honrar a Dios con mi conducta; por eso soy honesta al vender y prefiero perder una venta antes que recurrir a la mentira. Actuando conforme a Su Palabra, siento paz y sé que nunca nos faltará nada.» -Adriana Ibarra
🟠 Alianza del Pacto
La prosperidad comienza cuando la persona decide confiar en Dios y actuar con fe. En esta reunión descubrirás cómo un pacto sincero con Él puede marcar un antes y un después en tu vida.
Te esperamos todos los lunes en la reunión de Prosperidad con Dios, especialmente a las 7 p. m., en el Templo de los Milagros, Av. Revolución # 253, col. Tacubaya. También puedes asistir a la Universal más cercana, para encontrarla ingresa aquí.
