«Un tumor frenó por completo mi futuro» 

«A raíz de un macroadenoma hipofisiario, tuve que dejar de estudiar. Esto me generó mucha frustración, pero no tenía opción: salir sola se volvió un riesgo porque el cansancio era extremo y, de un momento a otro, me quedaba dormida. Esta enfermedad también sacudió a mi familia: mi mamá cayó en depresión y mi papá comenzó a tener problemas con el alcohol. 

Al llegar a la Universal aprendí a usar mi fe para mi sanidad y hoy no tengo ninguna secuela, a pesar de que los especialistas afirmaban que no volvería a tener una vida normal. 

A través de la Palabra de Dios comprendí que solo Su Espíritu suple cualquier necesidad. Entonces, puse en práctica Sus orientaciones e hice un Pacto con Él, dándole toda mi vida para ser llena de Su presencia. 

Mantener mi pacto de fidelidad me ha traído muchas bendiciones: mi familia sanó, pude concluir mis estudios —hoy soy contadora—; además, me ha dado estabilidad, me ha abierto puertas laborales y pude comprarme una camioneta con la que he podido viajar. 

Dios me dio una nueva vida, todo lo que tengo es gracias a Él.» -Alejandra de Jesús

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