Este domingo 1 de marzo, en todas las Universal, se llevará a cabo un propósito espiritual para transformar la visión de los participantes. Se realizará una convocatoria especial para todos los que desean salir de los problemas financieros (como deudas, insolvencia o vivir solo con lo básico) y alcanzar la plenitud prometida por Dios.
Hay personas que ya aceptaron vivir con lo mínimo, ya sea por el desgaste de la vida, la acumulación de problemas que parecen imposibles de resolver o la falta de perspectiva sobre cómo comenzar un cambio. Se acostumbraron a lo básico y a las migajas. Sin embargo, la Palabra de Dios confronta esa postura pasiva frente a la escasez.
No normalices lo que no es normal
La estrategia del mal en la actualidad ya no es presentarse como algo evidentemente destructivo, sino disfrazarse de «cultura aceptada», hacerte creer que vivir limitado, endeudado o resignado es simplemente parte de la vida. Sin embargo, aceptar como «normal» lo que contradice la voluntad de Dios termina afectando la vida espiritual y material.
Lo incorrecto sigue siendo incorrecto aunque todos lo hagan, y lo correcto sigue siendo correcto aunque nadie lo haga. La escasez permanente, el desorden financiero y la falta de dirección no son el destino que Dios estableció para Sus hijos.
Entonces, ¿qué hacer?
La solución para este descuido con la vida financiera (tanto propia como ajena) se encuentra en este versículo poco conocido:
«… confiad en el Señor vuestro Dios, y estaréis seguros. Confiad en sus profetas y triunfaréis» (2 Crónicas 20:20).
Las enseñanzas bíblicas muestran que antes de aspirar a poseer y administrar lo propio, es necesario aprender a ser fiel y responsable con lo que le pertenece a otros. Desde la infancia, todo lo que se recibe —alimento, ropa, cuidado— proviene del esfuerzo de los padres. En esa etapa se aprende a valorar y respetar lo ajeno. Ese aprendizaje forma la base para, en la vida adulta, administrar correctamente lo propio.
Este principio, conocido como conciencia de lo ajeno, implica respeto y responsabilidad en todos los ámbitos: cuidar lo que se recibe en el trabajo, respetar lo que pertenece a otros en el hogar, cumplir con las obligaciones legales y actuar con integridad en los detalles cotidianos. También incluye la fidelidad a Dios, reconociendo como Suyo lo que le corresponde.
Quien desarrolla esa conciencia establece fundamentos sólidos para que su vida financiera sea protegida y bendecida.
La persona que es de Dios debe actuar con esa conciencia en todas partes:
• Cuidando el material que recibe del empleador para trabajar;
• Si comparte casa con alguien, respeta lo que le pertenece a la otra persona;
• Es fiel en los impuestos, cumple sus obligaciones con la ley;
• Si come un dulce, tira el envoltorio a la basura, no al suelo;
• Es fiel a Dios, porque la primicia es el respeto que tenemos hacia lo que es Suyo.
Quien tiene conciencia de lo ajeno, comenzando por lo que le pertenece a Dios, recibe Su bendición y la protección sobre lo que es suyo.
El aceite sagrado
La base de esta campaña de fe tiene un significado espiritual profundo. Este domingo se realizará una unción especial con el propósito de bendecir la vida económica de los que son fieles con sus primicias.
El aceite, utilizado en la Universal para consagrar a los fieles, proviene del olivo, un árbol capaz de crecer y dar frutos incluso en suelos pobres y con muy poca agua. Además, es conocido por su durabilidad: aunque sea cortado o quemado, puede brotar nuevamente desde sus raíces. Por ello, se convierte en un símbolo de perseverancia y fidelidad por encima de cualquier circunstancia.
Este elemento es la materialización de un símbolo. Representa la presencia del Espíritu Santo y la autoridad divina para abrir caminos cerrados. Por eso, este domingo los fieles recibirán esta consagración, determinando el fin de la esclavitud financiera y un cambio de pensamiento.
No aceptes seguir viviendo en el límite
Dios desea que conozcas la plenitud que puede haber en tu vida, la cual Él reservó para quienes Lo buscan.
Por lo tanto, te invitamos a participar de esta reunión especial. Te esperamos especialmente a las 10 a. m. en el Templo de los Milagros: Av. Revolución # 253, col. Tacubaya. O bien, en la Universal más cercana, para localizarla ingresa a: localiza.universal.org.mx
