Todo es de Dios

Se abusa de la tierra, de los alimentos, de la salud, de los animales…

Y esto sucede porque el ser humano cree que todo le pertenece o que todo es obra del acaso y, por lo tanto, no le pertenece a nadie.

Cuando, en realidad, todo tiene un Dueño.
Todo es de Dios.

Nada, absolutamente nada, es nuestro.
Ni siquiera un solo segundo de vida, porque cada corriente de oxígeno es obra del Creador.

Núbia Siqueira

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