«Tenía una hernia cerca de la columna»

«Tenía dolores de espalda muy fuertes. Después de que me realizaron una tomografía, los especialistas dijeron que debían operarme porque tenía una hernia cerca de la columna; era una situación muy delicada. Llegó un punto en el que terminé en silla de ruedas porque ya no podía caminar bien. Duré años con dolor, era muy difícil levantarse día a día y enfrentarme a que no podía desempeñar mis actividades al 100 %.

La falta de movilidad afectó mis emociones: estaba desanimado, de mal humor y amargado; mi carácter se volvió muy difícil y explosivo. Esto repercutió en mi relación con mi pareja y mi familia.

Mi esposa me llevó a la Universal. Al ir acudiendo y escuchando la Palabra de Dios, empecé a cambiar para bien cuando la pusimos en práctica. Al recibir el Aceite Consagrado, además de poner un poco en mi almohada y en mi cabeza, después de bañarme lo aplicaba en mi espalda y oraba con fe, pidiéndole a Dios que me sanara. Mi esposa también me ungía y orábamos juntos.

Perseveramos día con día y, cuando menos me di cuenta, el problema había terminado. En los momentos difíciles, Su Espíritu me sostuvo y me ayudó a tomar las mejores decisiones.» -Eryc Washington

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