«Comencé a relacionarme con jóvenes por redes sociales y videojuegos, alejándome de todo. Pasaba horas en el teléfono y cada relación me dejaba más insegura, pues recibía insultos en lugar de cariño. Esto me llevó a tener ansiedad, insomnio y depresión. No podía contarle a nadie lo que me sucedía. La tristeza era tan grande que me dolía el pecho y, a veces, hasta me faltaba el aire. Dejé de comer y pasaba las noches llorando y pensando: “No sirvo para nada, ¿para qué vivo?”.
Pero decidí que no quería seguir así. Al acudir a la Universal y escuchar la Palabra de Dios, entendí que necesitaba dejar atrás todo lo que me hacía daño e impedía que el Señor trabajara en mi interior. Comencé a poner Su Palabra en práctica y, al entregarme verdaderamente a Él, recibí Su presencia. Desde entonces mi mentalidad cambió por completo. Me volví una persona positiva, dejé de ser impulsiva y enojona; además ahora hay más confianza en mi familia. Conocer el amor de Dios me sanó y me devolvió las ganas de vivir.» -Evelyn Ramírez
🟡 Hay esperanza
Hay batallas que no se ven, pero que se libran todos los días en la mente y en el corazón. La tristeza profunda, la ansiedad o la depresión pueden hacer que la persona se sienta sola.
Por eso, te invitamos a participar en las reuniones en busca del Espíritu Santo en el Templo de los Milagros, en Av. Revolución # 253, col. Tacubaya, CDMX. El horario especial es a las 10 a. m. A través de la fe, muchas personas han encontrado una nueva esperanza.
También puedes acudir a la Universal más cercana a tu domicilio. Encuéntrala haciendo clic aquí.
(*) La Universal aclara que todos los conceptos emitidos en este sitio web, así como la programación de radio y de televisión, son cuestiones de fe, en modo alguno deben ser interpretados como elementos con atribuciones terapéuticas, sin demérito de la medicina, ni de quienes la practican. NO DEJES DE CONSULTAR A TU MÉDICO.
