Síndrome de Cushing: cuando el cortisol se sale de control

El síndrome de Cushing es una alteración hormonal que ocurre cuando el cuerpo está expuesto durante mucho tiempo a niveles elevados de cortisol. Aunque esta hormona es necesaria para funciones como controlar la inflamación, su exceso puede provocar diversos problemas de salud.

Este padecimiento puede presentarse en personas de cualquier edad y sexo, y está relacionado tanto con el uso prolongado de ciertos medicamentos como con alteraciones internas del cuerpo, incluso la presencia de tumores.

Tipos de síndrome de Cushing

  • Exógeno: es el más común. Se origina por factores externos al cuerpo, principalmente por el uso prolongado de medicamentos semejantes al cortisol, como la betametasona.
  • Endógeno: se produce por causas internas del organismo, cuando hay una producción excesiva de cortisol debido a disfunciones o anomalías en las glándulas suprarrenales o la hipófisis.

Síntomas más frecuentes

De acuerdo con información del Centro Médico ABC, los signos pueden variar de persona a persona, pero algunos de los más representativos son:

  • Aparición de acné
  • Aumento de peso con acumulación de grasa en rostro («cara de luna llena»), pecho y espalda
  • Caída del cabello
  • Dificultad para cicatrizar
  • Debilidad en los músculos
  • Cambios emocionales como ansiedad, irritabilidad o depresión
  • Problemas de memoria o concentración
  • Dolores de cabeza
  • Cansancio constante e insomnio
  • Hinchazón en brazos y piernas
  • Piel frágil, con tendencia a moretones
  • Sudoración excesiva

Además, este síndrome puede aumentar el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, hipertensión, osteoporosis y pérdida de fuerza muscular.

¿Cómo se detecta y trata?

Para diagnosticarlo, el médico puede solicitar estudios de sangre, orina y saliva que midan los niveles de cortisol, así como estudios de imagen como resonancia magnética o tomografía.

El tratamiento dependerá del origen del problema. Puede incluir ajustes en el uso de medicamentos, fármacos específicos o, en algunos casos, cirugía.

Cuando la causa es un tumor, generalmente se requiere retirarlo mediante una intervención quirúrgica y, dependiendo del caso, complementar con radioterapia. Después de ello, algunas personas necesitan recibir medicamentos que sustituyan el cortisol mientras el organismo recupera su funcionamiento normal; en otros casos, este tratamiento puede ser permanente.

Este martes, no ignores lo que Dios ya prometió

Tal vez has intentado muchas soluciones, has buscado respuestas y aun así el problema de salud sigue ahí. Pero hay algo que no puedes pasar por alto: Dios ya dejó una promesa para tu vida.

La Biblia dice: «Yo, el Señor, soy tu sanador» (Éxodo 15:26).

Por lo tanto, si Él afirma que es tu sanador, entonces tienes el derecho de creer, de confiar y de cobrar esa promesa por medio de la fe.

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(*) La Universal aclara que todos los conceptos emitidos en este sitio web, así como la programación de radio y de televisión, son cuestiones de fe, en modo alguno deben ser interpretados como elementos con atribuciones terapéuticas, sin demérito de la medicina, ni de quienes la practican. NO DEJES DE CONSULTAR A TU MÉDICO.

Fuentes: «Riesgo del Síndrome de Cushing con el uso excesivo y prolongado de la combinación de Betametasona/Clotrimazol/Gentamicina por vía tópica», Secretaría de Salud / «¿Qué es el síndrome de cushing?», Centro Médico ABC

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