SIETE SÍNTOMAS DEL CONFORMISMO ESPIRITUAL (Parte 2)

Conoce las señales claras de que todo se está enfriando en el interior, aunque por fuera todo parezca estar normal

Buscar comodidad es natural para el ser humano. Nadie busca el dolor o la incomodidad a propósito. Sin embargo, cuando ese deseo de comodidad se transforma en conformismo y pasa a dirigir nuestras decisiones, especialmente en la fe, el daño es inevitable. No todo lo que es cómodo hace bien, así como no todo lo que incomoda hace mal.

En la vida espiritual, huir constantemente de la incomodidad conduce al conformismo. Y el conformismo, tarde o temprano, cobra un precio alto. Por eso, quien desea mantenerse de pie necesita aprender a lidiar con la incomodidad. De lo contrario, se acomoda y termina mal.

4. Cuando la asistencia a la iglesia disminuye

La cuarta señal del conformismo espiritual aparece de forma clara: la presencia en la iglesia se vuelve irregular. Ir a la casa de Dios exige esfuerzo. Es necesario salir de casa, desplazarse, enfrentar el tráfico, dedicar tiempo y, muchas veces, ajustar la rutina. Todo esto implica incomodidad.

Después de la pandemia, muchos se acostumbraron a ver los cultos desde casa. Siempre que se anuncia algo en la iglesia, surge la pregunta: «¿Lo van a transmitir?». Aunque hay personas que realmente no tienen acceso, para muchos el problema no es la distancia, sino el conformismo.

5. La verdad a medias que debilita la fe

Un argumento común es decir que Dios está en todos los lugares, lo cual es verdad. El error está en concluir que, por eso, no es necesario ir a la iglesia. Esa es una verdad a medias, y las verdades a medias son las más peligrosas.

Fue el propio Dios quien estableció la iglesia. Jesús frecuentaba el templo, honraba la casa del Padre y enseñaba en las sinagogas. El apóstol Pablo siguió el mismo camino. La iglesia existe para fortalecer a la familia de la fe.

La convivencia fortalece

La Biblia orienta que no debemos dejar de congregarnos. Cuando estamos juntos, somos motivados al amor y a las buenas obras. La fe deja de ser solo teórica y se vuelve práctica. Eso incomoda, sí. Pero la fe verdadera exige actitud. La fe viva tiene obras.

El enemigo sabe que una iglesia unida es fuerte. Por eso, trabaja para aislar, dividir y debilitar. Quiere que cada uno esté solo, siguiendo su propio camino.

Una decisión personal

Por lo tanto, no cedas a la pereza espiritual. No te dejes llevar por la falta de voluntad, por el exceso de comodidad ni por las excusas. Como parte del Cuerpo de Cristo, necesitas estar presente, participar y vivir la fe de manera activa.

Más adelante continuaremos hablando sobre otras señales del conformismo espiritual…

Obispo Renato Cardoso

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