«Hermanos míos, si alguno de entre vosotros se extravía de la verdad y alguno le hace volver, sepa que el que hace volver a un pecador del error de su camino salvará su alma de muerte, y cubrirá multitud de pecados.» (Santiago 5:19-20)
Se sabe que la obra de la conversión la realiza el Espíritu Santo, pero nosotros tenemos que obedecer el «id y predicad el evangelio»; esa es nuestra parte, para que Dios actúe y perdone. Así, adondequiera que vayamos, debemos hablar de la salvación, que está al alcance de quienes creen en el maravilloso Nombre de Jesús.
