Reunión de los siervos destaca la elección entre el Reino de la Luz y el Reino de las Tinieblas

El encuentro, realizado el sábado 3 de enero de 2026 en el Templo de Salomón, en São Paulo, reunió a siervos de todo Brasil y fue transmitido a nivel nacional. El obispo Renato Cardoso dirigió la reunión, ofreciendo una enseñanza profunda y directa sobre la realidad espiritual que envuelve a toda la humanidad. [universal.org]

Desde el comienzo, el obispo destacó que existen únicamente dos reinos: el de la Luz y el de las tinieblas. No hay una tercera opción ni espacio para la neutralidad; uno está bajo el gobierno de Dios o bajo la influencia del reino de este mundo.

Dos reinos, dos decisiones

Durante su mensaje, el obispo Renato explicó que cuando la Biblia menciona el “mundo”, no se refiere a la creación de Dios, sino a un sistema espiritual compuesto por personas que rechazan el gobierno divino. Reforzó que la ilusión de libertad, tan difundida por el mundo, en realidad conduce a esclavitud espiritual. Además, advirtió que muchos creen estar libres al rechazar la voluntad de Dios, pero en la práctica acaban sirviendo a otro señor. “No existe neutralidad en el campo espiritual”, enfatizó, recordando las palabras de Jesús: “Nadie puede servir a dos señores” (Mateo 6:24).

La misión de los siervos: transportar vidas al Reino de Dios

A continuación, el obispo señaló que la verdadera lucha de la iglesia y sus siervos es llevar a las personas del reino de las tinieblas al Reino de la Luz. Aunque muchos llegan a la iglesia en busca de soluciones a problemas visibles como enfermedades, crisis financieras o familiares, el mayor problema es espiritual: la salvación del alma. Por ello, el trabajo de un siervo trasciende la ayuda inmediata; requiere perseverancia, visión espiritual y compromiso con la verdad que libera, aun cuando ese ministerio implique dolor, luchas y resultados que tardan en manifestarse.

Estar en la iglesia no es lo mismo que estar en el Reino

El obispo también dirigió una advertencia a quienes pertenecen a la iglesia pero no viven bajo el gobierno de Dios. Explicó que títulos, funciones o antigüedad como miembro no garantizan pertenecer al Reino de la Luz. Muchas personas intentan llevar una vida dividida, manteniendo prácticas del mundo mientras ocupan un lugar en la iglesia. Esa duplicidad provoca desgaste, conflictos e impide la verdadera comunión. El Reino de Dios es un reino de luz, verdad, disciplina y obediencia.

El árbol en medio del jardín: límites que protegen

Al abordar el gobierno divino, el obispo Renato explicó que vivir en el Reino de la Luz implica aceptar límites. Al igual que en el Jardín del Edén, siempre existe un “árbol en medio del jardín”, símbolo del “no” de Dios, no para privar del bien, sino para protegernos del mal. Ya sea en el ámbito sentimental, financiero o espiritual, el Reino de Dios opera con principios, ética y responsabilidad. En contraste, el mundo promete libertad, pero entrega esclavitud, engaño y vacío.

Una decisión voluntaria y diaria

Finalmente, el obispo reforzó que servir a Dios no es una imposición, sino una entrega voluntaria de la voluntad. “Dios no desea siervos movidos por el miedo o la obligación, sino personas que elijan conscientemente vivir bajo Su gobierno”, afirmó. La reunión dejó claro que la batalla espiritual es diaria, ocurre en el corazón humano, y que cada decisión revela a quién servimos. Por eso, el llamado es urgente: abandonar las tinieblas y vivir en la luz, rechazando cualquier forma de duplicidad.

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