Resistencia a Dios

«Vosotros, que sois duros de cerviz e incircuncisos de corazón y de oídos, resistís siempre al Espíritu Santo; como hicieron vuestros padres, así también hacéis vosotros.» (Hechos 7:51)

Se dice que alguien es de «dura cerviz» cuando tiene poco entendimiento y mantiene el corazón y los oídos cerrados a la Palabra de Dios. Así como los padres fueron incrédulos, los hijos también siguieron sus pensamientos oscuros, resistiendo la voz de Dios.

¡Pero hoy aún es tiempo de oír la voz de Dios! Lea y medite en Su Palabra, donde se encuentran Sus consejos para la verdadera vida, la voz que viene de los Cielos.

Ester Bezerra

Compartir este artículo
No hay comentarios