Renovación del Espíritu

«Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí. No me eches de Tu presencia, y no quites de mí Tu Santo Espíritu.» (Salmos 51:10-11)

Cuando se busca al Espíritu Santo, sin apegarse a nadie ni a las cosas del mundo, y uno se vuelve a Dios arrepintiéndose de sus pecados y pasando a vivir una vida recta, Él es fiel y justo para perdonar.

Como el rey David, se busca e implora nuevamente que Su Espíritu vuelva a habitar en el ser de uno, y el Espíritu Santo vendrá a habitar en ese nuevo corazón.

Ester Bezerra

Compartir este artículo
No hay comentarios