Recuerda de dónde te sacó Dios

Lee y medita en el mensaje de hoy

¿Por qué las personas cambian tanto después de ser agraciadas?

¿Por qué se olvidan tan fácilmente de dónde vinieron y de lo que Dios hizo por ellas?

¿Por qué el amor de tantos se enfría con el tiempo?

Porque no recuerdan. Porque eligen olvidar quiénes eran y de dónde vinieron.

Prefieren aferrarse a las conquistas y cambios de vida, en lugar de al milagro que ocurrió dentro de ellas.

Es como en un matrimonio: cuando se olvidan de lo que los atrajo al inicio, dejan de mirar a la persona amada y pasan a ver solo los defectos.

Por eso Dios insiste en recordarnos de dónde nos sacó. No para echárnoslo en cara, sino para mostrar quiénes éramos antes de Él, y así volver a colocarnos en el lugar correcto: siervos, no señores; agraciados, no merecedores.

«Cuando Israel era niño, Yo lo amé, y de Egipto llamé a Mi hijo» (Oseas 11:1).

Cristiane Cardoso

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