Rechazado

«Porque sabéis que aun después, cuando quiso heredar la bendición, fue rechazado, pues no halló ocasión para el arrepentimiento, aunque la buscó con lágrimas» (Hebreos 12:17)

Quien no valora ni desea la bendición de la primogenitura, que es la riqueza de tener al Espíritu Santo en su interior, lamentablemente no formará parte de la Familia de Dios, pues está ignorando al propio Dios y Su gobierno en toda su vida.

Ester Bezerra

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