Quiero que las cosas cambien, pero yo no quiero cambiar

Quiero que las cosas cambien, pero yo no quiero cambiar

Por Social Media

“Quiero que mi pareja cambie, pero yo no quiero cambiar”, “Quiero que mi hijo cambie, pero yo no quiero cambiar”. Para que haya un cambio en tu vida, primero necesitas cambiar internamente. El Señor Jesús siempre nos enseñó varios ejemplos que pueden resumirse en 5 pasos para lograr ese cambio:

  1. Ser humilde. Jesús le dijo al paralítico aquello que nadie más tuvo el valor de decirle: “Levántate y anda”. El paralítico fue humilde y el milagro sucedió.
  2. Hay cosas que no necesitan decirse para cambiar. Nadie le dijo a Zaqueo que necesitaba cambiar y dejar de engañar a la gente, sin embargo, él lo hizo.
  3. Jesús sacó a un ciego de la aldea, lo curó y le dijo: “No vuelvas a la aldea”, es decir, no volver las amistades que contaminan la fe.
  4. Jesús le dijo al joven rico que solo le faltaba una cosa para encontrar la vida eterna, pero por no entregarla, perdió la eternidad. Para que haya un cambio, es importante entregarse por completo.
  5. Cuando Jesús le dijo a la mujer adúltera “vete y no peques más”, era porque si quería un cambio de vida, tenía que dejar de hacer lo que le desagrada a Dios para, después, hacer lo que Jesús enseña.

En resumen, es imprescindible cambiar primero por dentro para después cambiar por fuera. Aprende más todos los jueves en la Terapia del Amor, te esperamos a las 7:30 a.m., 10 a. m., 4 p. m. y especialmente a las 7:30 p. m.

¿Te sientes anulado en tu matrimonio?

Los cónyuges necesitan entender que imponer su voluntad anula al compañero y si eso sucede, el matrimonio se transforma en un verdadero infierno, tanto para el anulado como para el anulador.

Normalmente, cuando uno es diferente del otro, no hay paciencia. Lo malo es que, además de no aceptar que esa persona sea diferente, no quiere saber lo que piensa. La forma correcta de actuar en un matrimonio es exponer todas las ideas, pensar juntos, respetar la opinión ajena y encontrar la mejor solución.

La solución será doble: si hay éxito, este es de los dos; si hay fracaso, también es de los dos. Eso es una relación saludable.

“Dios nos ayudó a ser un buen ejemplo para nuestros hijos”

María y Raúl

Mi esposo y yo éramos alcohólicos, incluso mis hijos tenían adicciones. Uno era alcohólico, dos tenían adicciones y el más pequeño tenía enfermedades.

Nuestra vida fue de maltratos e infidelidades por parte de los dos. La verdad, ya no queríamos estar juntos. Cada quien tomaba rumbos diferentes y hacía lo que quería. No era una familia, sino un infierno, ya nadie soportaba a nadie. Mi hijo mayor, con adicción a la cocaína, me quiso pegar y mi hija intentó suicidarse con pastillas y cortándose las venas.

Después de que participamos en la Terapia del Amor, empezamos a ver las cosas diferentes. Vimos que un matrimonio no es fácil sin la presencia de Dios. Luego de hacer un voto de oración, empecé a ver mi transformación.

Cuando nuestros hijos cambiaron, seguimos yendo a la Terapia, pero algo faltaba. Mi esposo y yo decidimos casarnos, quería que Dios bendijera mi matrimonio.

Mi esposo ha cambiado demasiado conmigo. Creo que nos faltaba tener a Dios en primer lugar en nuestras vidas para que selláramos nuestro amor. Esto nos ayudó a ser un buen ejemplo para nuestros hijos”.

Quizá te interese: ¡El amor sí existe!

  • ideas suicidas
    Expertos perfilan el lenguaje de publicaciones con ideas suicidas

Ofrenda Online

30 de enero: Gran distribución gratuita del Aceite Sagrado

comentarios

[fbcomments url="https://universal.org.mx/quiero-que-las-cosas-cambien-pero-yo-no-quiero-cambiar/" width="100%" count="off" num="3" countmsg="wonderful comments!"]

Free WordPress Themes, Free Android Games
A %d blogueros les gusta esto: