“Porque si perdonáis a los hombres sus transgresiones, también vuestro Padre celestial os perdonará a vosotros. Pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras transgresiones.” (Mateo 6:14-15)
“No hay paz para los malvados —dice el Señor” (Isaías 48:22)
“No hay paz —dice mi Dios— para los impíos.” (Isaías 57:21)
