Entonces dirás a Faraón: «Así dice el Señor: “Israel es Mi hijo, Mi primogénito. Y te he dicho: ‘Deja ir a Mi hijo para que Me sirva’, pero te has negado a dejarlo ir. He aquí, mataré a tu hijo, a tu primogénito”». (Éxodo 4:22-23).
Aquí vemos la importancia de la primogenitura: Dios le dice al faraón que Israel es Su hijo primogénito y le ordena liberarlo, pues es Su escogido.
