«A Él anunciamos, amonestando a todo hombre y enseñando a todo hombre con toda sabiduría, a fin de presentar a todo hombre perfecto en Cristo Jesús.» (Colosenses 1:28)
Cuando una persona se vuelve a Dios, arrepentida de sus pecados, su deseo pasa a ser hacer Su voluntad.
Así, huye del mal y aplica Sus consejos en su vida, los cuales le brindan sabiduría y entendimiento para conducirse y elegir lo correcto. Cada día, se va perfeccionando a la imagen de Dios.
