«Entonces me acordé de las palabras del Señor, cuando dijo: “Juan bautizó con agua, pero vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo”» (Hechos 11:16)
El Señor Jesús dijo que Juan el Bautista bautizó al pueblo para el arrepentimiento de sus pecados, y Él prometió —y ha cumplido— bautizar con el Espíritu Santo. Quienes han creído reciben Su Espíritu, teniendo vida y paz; y así llegan a ser más que vencedores, testigos de Su amor y de Su salvación.
