«No tenía cómo pagar una deuda de 18 mil pesos mensuales» 

«Tras la muerte de mi esposo tuve muchos problemas económicos porque él era el sustento del hogar. Además, la hipoteca de la casa era de 18 mil pesos mensuales y también debía pagar la carrera de nuestra hija. La tristeza y la desesperación llegaron a tal punto que un día me encerré en el carro para llorar. Golpeé el volante y le pregunté a Dios por qué estaba pasando por todo aquello. 

Sin embargo, como ya asistía a la reunión de Casos Imposibles en la Universal, recordé que Dios me ayudaría y Su Palabra me dio la fortaleza para seguir luchando para salir adelante. 

Dios respondió a mi fe y fidelidad: me liberaron el seguro de vida de mi esposo, que no me querían entregar, y además Él hizo que el dinero se multiplicara para cubrir todos los gastos. Incluso acabé de pagar la casa, pero me estaban negando la cancelación de la deuda. Entonces perseveré como el Señor me orientó y finalmente me la entregaron. 

Aunque Dios me ayudó a superar cada obstáculo, el mayor milagro ocurrió dentro de mí cuando tuve un encuentro personal con Él. Desde entonces, recibí la seguridad que necesitaba para sacar adelante a mi familia. Hoy vivo con la confianza de que Él me cuida y me acompaña en todo momento.» -Ma Dolores Ramos

🟤 Casos Imposibles

Un proceso detenido, una respuesta que nunca llega o una situación que parece completamente cerrada puede llevar a la persona a pensar que ya no hay nada por hacer.

Si estás enfrentando algo así, participa en la reunión del Ayuno de los Casos Imposibles. Te esperamos todos los sábados, especialmente a las 7:30 a. m., en el Templo de los Milagros, ubicado en Av. Revolución # 253, col. Tacubaya, en la Ciudad de México.

También, puedes consultar en este enlace la dirección de la Universal más cercana a tu hogar: localiza.universal.org.mx

(*) La Universal aclara que todos los conceptos emitidos en este sitio web, así como la programación de radio y de televisión, son cuestiones de fe, en modo alguno deben ser interpretados como elementos con atribuciones terapéuticas, sin demérito de la medicina, ni de quienes la practican. NO DEJES DE CONSULTAR A TU MÉDICO.

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