Nacer de agua y del Espíritu

«Jesús respondió: En verdad, en verdad te digo que el que no nace de agua y del Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es, y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es» (Juan 3:5-6).

Es necesario sepultar la vieja vida en el bautismo en las aguas, nacer de nuevo y ser lleno del Espíritu Santo; tener el Sello de Dios como propiedad exclusiva Suya y, entonces, pertenecer a Su Reino, teniendo la protección como hijo y heredero muy amado.

Ester Bezerra

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