«Luché por mi pensión durante 3 años sin obtener respuesta»

«Nadie quería registrarme en el seguro y tampoco tenía los medios para pagar el trámite; además, la licenciada solo me daba largas. No encontraba la manera de resolverlo. A esto se sumaban los problemas con mis hermanos, quienes no me apoyaban; eso me entristecía mucho.

Por si fuera poco, también padecía de piedras en los riñones, pasaba días enteros con fiebre y dolores muy fuertes. Estaba desesperada por toda mi situación y acudir a casas de limpias no ayudaba. Frente a todo esto, me hice de un carácter muy explosivo y a veces ya no quería continuar ni con mi vida.

Fue entonces cuando, por medio de la TV, encontré un lugar para desahogarme con Dios: la Universal. Asistiendo sin faltar a la reunión de Casos Imposibles, aprendí a usar mi fe para resolver mis problemas. Tras un tiempo perseverando, el Señor me sanó de los riñones. También me dio dirección para avanzar en los trámites de mi pensión, abrió las puertas para poder pagarlos y, al final, me la dieron sin ninguna dificultad.

Antes creía que Dios no existía, pero Él resolvió toda mi vida. Con el tiempo, al acercarme más a Él y perdonar a mis hermanos, Su Espíritu pasó a habitar en mí, desde entonces no pierdo la paz ante ninguna situación.» -Rocío Anaya

🟤 Casos Imposibles

Cuando todo indica que un problema no tiene solución, es fácil perder la esperanza. Sin embargo, la fe puede abrir caminos incluso en aquellas situaciones que parecen imposibles.

Por eso, participa todos los sábados en la reunión del Ayuno de los Casos Imposibles. Te esperamos, especialmente a las 7:30 a. m., en el Templo de los Milagros, ubicado en Av. Revolución # 253, col. Tacubaya, en la Ciudad de México. O en la Universal más cercana a tu domicilio: localiza.universal.org.mx

(*) La Universal aclara que todos los conceptos emitidos en este sitio web, así como la programación de radio y de televisión, son cuestiones de fe, en modo alguno deben ser interpretados como elementos con atribuciones terapéuticas, sin demérito de la medicina, ni de quienes la practican. NO DEJES DE CONSULTAR A TU MÉDICO.

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