El encuentro Intellimen se llevó a cabo el sábado 7 de marzo
La ciencia del comportamiento y la antropología cotidiana intentan descifrar qué hace que un hombre sea «elegible» en el 2026. Sin embargo, el veredicto vino de quienes saben más del asunto: las propias mujeres.
Durante el primer encuentro de hombres del año, donde se transmitió la reunión realizada en el Templo de Salomón, el obispo Renato Cardoso presentó los resultados de una investigación realizada por el Proyecto Intellimen en las redes sociales.
El diagnóstico es claro: la escasez de «hombres de verdad» ha creado cuatro categorías de comportamientos que las mujeres simplemente ya no toleran. Conoce los perfiles que están en la lista:
- Hombre blandengue: débil y sin actitud
Este ejemplar es una gelatina humana. No elige ni el sabor de la pizza, mucho menos el rumbo de la familia. Es el tipo que espera que la esposa decida incluso dónde vivirá la pareja, mientras él ajusta el filtro de Instagram.
- «Cuando ellas dicen que quieren un hombre que sea líder, tenga valentía y sea protector, quieren que el hombre sea lo que fue creado para ser. Dios hizo a los hombres físicamente más fuertes que a las mujeres. Nosotros somos emocionalmente más fuertes (en el sentido de la capacidad de dominar las emociones). En general, Dios hizo al hombre menos emotivo. ¿Para qué? Exactamente para ser ese protector y defensor, ese hombre fuerte y de actitud que transmitirá esa seguridad a ella», observó el obispo Renato.
En el afán de combatir la «masculinidad tóxica», el efecto colateral fue la fabricación de hombres sin columna vertebral. De esa manera, no tienen posicionamiento.
- «Este hombre no tiene columna vertebral para luchar por lo que es correcto. La posición del hombre exige que sepa qué es lo correcto y lo defienda. Y que tenga muy claro dentro de sí lo que está mal y lo que no acepta», señaló.
- Hombre parásito: dependiente y perezoso
Tenemos al campeón de la inercia. Es el tipo que convierte el desempleo o la falta de planes en un «periodo sabático» eterno. El único ejercicio que practica es cambiar de canal en la televisión.
- «La pesadilla de una mujer es ver al hombre hacer del sillón su residencia. Parece que vive allí, porque esa postura física y mental transmite: “Quiero que las personas hagan las cosas por mí. Esta vida cómoda en el sillón con la mente controlada por la pantalla grande y el videojuego o celular, para mí está bien”. Y eso irrita muchísimo», evaluó el obispo.
Seamos sinceros: nadie soporta a un hombre que es una carga para los demás. Hasta la hormiga trabaja sin jefe (lee Proverbios 6:6-11), pero el parásito necesita una invitación formal para levantarse y hacer lo básico.
- Hombre cabeza dura: terco, orgulloso y de mente cerrada
El «cabeza dura» es el que confunde la necedad con personalidad. Rechaza los consejos como quien se niega a aceptar la derrota de su equipo. Como resultado, la mujer, que generalmente tiene un radar para el futuro mucho más calibrado, necesita pisar el freno para que el matrimonio no se vuelque.
- «Tener visión no significa necesariamente pensar: “Vamos a ser millonarios”. Significa abrir la mente para escuchar y comprender otros puntos de vista, porque no todo tiene que ser a tu manera. Dios nos dio una mujer, con una mente diferente, para sumar a nuestra capacidad de pensar», aconsejó el obispo.
Si el hombre fuera un poco más humilde, se daría cuenta de que dos cabezas piensan mejor que una, especialmente si la suya está ocupada solo con el marcador de la jornada.
- Hombre cobra: de mal carácter, no teme a Dios, es falso y traidor
Por último, llegamos al tipo que parece haber tomado un curso intensivo de mala conducta. No teme a Dios, no teme a la ley y, probablemente, ni siquiera teme a su propia conciencia. Vive bajo la filosofía de que el mundo le pertenece a los «astutos» (es decir, a los tramposos).
- «No tiene carácter, miente. Y, lamentablemente, este tipo de hombre está en todas partes», señaló el obispo.
El secreto para no ser una «cobra» es tener algo que hoy escasea: temor. En efecto, la seguridad de la mujer nace de saber que el hombre responde a una autoridad mayor que su propio ego.
Autoevalúate
La verdad es que «la vara está tan baja» que, si haces lo básico, ya te conviertes en un héroe nacional. ¿Quieres dejar de ser uno de esos cuatro y convertirte en un hombre de verdad?
El Proyecto Intellimen tiene 53 desafíos que te ayudarán a salir de tu zona de confort (y del sillón). Si estás interesado, acércate a una Universal para recibir más detalles y aclarar tus dudas.





