«El Señor habló además a Moisés, diciendo: Mira, yo he tomado a los levitas de entre los hijos de Israel en lugar de todos los primogénitos, los que abren el seno materno de entre los hijos de Israel. Los levitas, pues, serán míos.» (Números 3:5-12).
Los levitas se convierten en primogénitos para Dios debido a la importancia de su labor en Su Casa. Ellos Le sirven a tiempo completo en favor del pueblo escogido y Lo santifican con sus vidas.
