La obediencia a la Palabra es la base de la fe que conduce a la salvación eterna

Al hablar sobre el sacrificio de Jesús, el obispo Edir Macedo enseña que la fe verdadera se manifiesta en la obediencia continua a la Palabra de Dios

Durante la meditación de este miércoles 28 de enero, el obispo Edir Macedo destacó que la fe y la obediencia caminan juntas y son esenciales para la salvación. Al citar el ejemplo del propio Señor Jesús, recordó que la obediencia se aprendió por medio del sufrimiento.

«Jesús aprendió a obedecer. Aprendió a obedecer por lo que padeció», reforzó, recordando que ese fue el tema de la meditación de ayer (que puedes ver aquí).

El sacrificio de Jesús y el propósito eterno

A continuación, el obispo explicó que el sacrificio de Cristo tuvo un propósito eterno y no se limita a beneficios temporales. Según él, después de consumarse, Jesús se convirtió en la causa de la verdadera salvación.

El obispo también advirtió que solo declarar la fe no es suficiente cuando no hay obediencia práctica a la Palabra de Dios.

«No sirve de nada que la persona diga: “Ah, yo creo en Dios, yo tengo fe en Dios”. Pero no obedece. Esa creencia no tiene ningún sentido, ningún valor».

La necesidad de la obediencia continua

Aunque mencionó el caso del ladrón en la cruz como una excepción, el obispo explicó que, para vivir la fe a lo largo de la vida, es necesario obedecer continuamente.

«Para vivir aquí la fe, tenemos que obedecer todos los días, todo el tiempo, cada minuto y segundo», enfatizó.

También resaltó que la obediencia no está relacionada con personas o instituciones, sino exclusivamente con la Palabra de Dios, caracterizando la fe inteligente, que no depende de emociones.

«Esa es la creencia inteligente, la fe inteligente, que no tiene nada que ver con emoción ni con sentimientos del corazón».

Por último, el obispo afirmó que las tribulaciones no anulan la fe verdadera, sino que contribuyen al crecimiento espiritual de quienes permanecen obedientes.

«Las tribulaciones son para que lleguemos a crecer, aprender a vivir de fe en fe y por la fe hasta el fin».

Clamor por la Tierra

Al concluir el mensaje, el obispo Macedo convocó a todos a participar del Clamor por la Tierra, que tendrá lugar este domingo 1º de febrero, en todas las Universal alrededor del mundo.

Durante el clamor, orientó a las personas a llevar al Altar solo el nombre de la calle, de la colonia, de la ciudad y del estado donde viven, sin identificación personal, como un acto de fe e intercesión.

El obispo recordó también la promesa bíblica registrada en 2 Crónicas 7:14:

«… y se humilla Mi pueblo sobre el cual es invocado Mi Nombre, y oran, buscan Mi rostro y se vuelven de sus malos caminos, entonces Yo oiré desde los cielos, perdonaré su pecado y sanaré su tierra».

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