«Porque el Reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia y paz y gozo en el Espíritu Santo.» (Romanos 14:17).
Hay muchos encuentros con comidas y bebidas, y se termina perdiendo el motivo principal: el servicio a Dios, pues la vida espiritual no consiste en las cosas de la carne. En Su Reino hay práctica de la justicia, disciplina, mucha paz y alegría completa. De esta manera, el justo vive la verdadera vida por la fe, conforme aprende en Sus fieles promesas.
