Jóvenes ante un negro panorama

 En el marco del Día Internacional de la Juventud, que se conmemora el 12 de agosto, en México se aprecian grandes retos para este sector poblacional, que no rebasa los 30 años de edad: desempleo acentuado, pobreza generalizada, inseguridad y el impacto emocional que puede generar el uso inadecuado de las nuevas tecnologías.

Esta conmemoración, promovida por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), busca reconocer la participación de los jóvenes en la sociedad e impulsar su desarrollo personal, profesional y social. También llama la atención sobre el papel de la juventud frente a las transformaciones tecnológicas.

En 2024, el secretario general de la ONU, António Guterres, destacó la capacidad de los jóvenes para convertir los «clics» en progreso y señaló la importancia de prepararlos para aprovechar el potencial de la tecnología.

En este escenario ocupa un lugar importante la Generación Z, integrada, de acuerdo con clasificaciones ampliamente utilizadas, por quienes nacieron entre finales de la década de 1990 y principios de la de 2010. Se trata de jóvenes que crecieron en contacto constante con internet, teléfonos inteligentes y redes sociales.

El término «generación» identifica a un grupo de personas nacidas en periodos cercanos y que comparten experiencias históricas, sociales y culturales. Entre las clasificaciones más conocidas se encuentran los baby boomers, la Generación X, los millennials, la Generación Z y las generaciones Alpha y Beta.

Cada una enfrenta los desafíos propios de su época. En el caso de los jóvenes actuales, la tecnología ha transformado las formas de comunicación, aprendizaje e interacción, pero también exige responsabilidad para evitar la dispersión, el aislamiento y otros efectos que pueden perjudicar su bienestar emocional.

En la actualidad, se estima que más de siete millones de jóvenes en México no cursan la educación media superior, informa la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Además, 2 de cada 10 adolescentes no estudian debido a la pobreza.

La tasa de desempleo entre las personas de 15 a 29 años se ubica entre el 4.8 y el 6.1 por ciento, lo que casi duplica el promedio nacional. Esta situación limita sus posibilidades de independencia y de construir un proyecto de vida estable.

Otro enorme reto es señalado por la Encuesta Demográfica Retrospectiva (EDER) 2025 del INEGI: la transición a la vida adulta ocurre más tarde entre las generaciones jóvenes actuales, que presentan menores niveles de independencia, unión, migración y maternidad o paternidad en edades tempranas.

De quienes nacieron entre 1998 y 2007, el 16.9 por ciento se independizó de su hogar de origen antes de los 18 años, en contraste con el 31.1 por ciento de la generación nacida entre 1961 y 1967. En ese mismo grupo, el 10.8 por ciento tuvo su primera hija o hijo antes de los 18 años, frente al 15.9 por ciento de la generación mayor.

Además, el porcentaje de quienes iniciaron su primera unión en pareja antes de los 18 años se redujo del 22.4 al 15 por ciento entre las generaciones comparadas; es decir, se registró una disminución cercana a una tercera parte.

La población de México en 2026 se estima en poco más de 132 millones de habitantes. Los menores de 11 años representan cerca del 19 por ciento; los jóvenes de 12 a 29 años, casi el 30 por ciento; y los adultos de 30 a 59 años, aproximadamente el 39 por ciento. Estos últimos seguirán siendo mayoría durante tres décadas más, lo que se considera un bono demográfico. En tanto, las personas mayores de 60 años representan poco más del 13 por ciento, pero esta proporción se duplicará en los próximos 25 años.

Joven, aprende a dirigir tu fuerza

A pesar de este panorama, los jóvenes poseen una gran capacidad para influir en su entorno, superar dificultades y promover cambios. Sin embargo, necesitan aprender a dirigir su fuerza hacia decisiones, relaciones y proyectos que produzcan buenos resultados.

La Biblia afirma en 1 Juan 2:14: «Os he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes y la palabra de Dios permanece en vosotros y habéis vencido al maligno».

Cuando el joven decide obedecer la Palabra de Dios, su fuerza adquiere un nuevo propósito. De esta manera, puede enfrentar las dificultades externas y vencer aquello que perjudica su fe, sus decisiones y su futuro.

Con esto en mente, la Fuerza Joven Universal (FJU) realiza en México actividades deportivas, culturales, sociales y de orientación, mediante las cuales los jóvenes pueden desarrollar sus capacidades, fortalecer sus valores y encontrar apoyo para superar los desafíos de esta etapa.

Conoce las actividades de la FJU más cercana y sigue las redes sociales oficiales de la FJU México para enterarte de sus proyectos, encuentros y próximas iniciativas.

FUENTE:

SEGOB, población: https://n9.cl/hqmxvr

UNAM, reto jóvenes: https://n9.cl/6cz2a

INEGI, encuesta Eder: https://www.inegi.org.mx/programas/eder/2025/

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