Incrementan los riesgos de padecer ludopatía desde la niñez

  • Se estima que 5 millones de mexicanos padecen la adicción a las apuestas.

En México, la ludopatía ha aumentado entre niños y adolescentes debido al mayor acceso a internet y a plataformas de juegos y apuestas, lo que demuestra que este problema no afecta solo a los adultos.

¿Qué es la ludopatía?

La Dirección General de Juegos y Sorteos define la ludopatía como un «impulso irreprimible de jugar y/o apostar». Se trata de una condición en la que la persona pierde el control sobre su conducta de juego, afectando distintas áreas de su vida.

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) explica que entre el 1 % y el 5 % de la población mundial presenta problemas relacionados con el juego. En México, esto representa más de cinco millones de personas entre 12 y 65 años atrapadas en el ciclo del juego.

La exposición temprana a plataformas digitales con sistemas de recompensas incrementa el riesgo, especialmente cuando el juego deja de ser entretenimiento y pasa a ocupar una parte importante de la vida.

Al igual que los adultos, los menores pueden perder el control sobre el tiempo que dedican al juego y experimentar ansiedad, irritabilidad o nerviosismo cuando no están jugando. Esta dependencia dificulta abandonar la conducta y favorece las recaídas.

Las consecuencias incluyen conflictos familiares, bajo rendimiento escolar, aislamiento social, problemas económicos y afectaciones a la salud mental. Además, especialistas del Plan Nacional sobre Drogas y de Mayo Clinic señalan que el juego afecta de manera similar a la dependencia de sustancias. A decir de la segunda institución, «puede estimular el sistema de recompensa del cerebro de forma similar a como lo hacen las drogas ilícitas o el alcohol», generando una necesidad creciente de seguir apostando.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (Encodat) 2025, el 4.3 % de la población de entre 12 y 65 años participó en juegos de apuestas; entre los adolescentes, la cifra alcanzó el 6.9 %.

Los riesgos no se limitan al entorno digital: juegos físicos, como las maquinitas tragamonedas, también fomentan la adicción. Por un lado, la posibilidad de obtener dinero incrementa el atractivo del juego; por otro, la pérdida genera el deseo de volverlo a intentar para recuperar lo perdido, un patrón que, de acuerdo con Mayo Clinic, con el tiempo «se vuelve cada vez más destructivo».

Cuando el cerebro aprende a apostar

Las plataformas de apuestas aprovechan un mecanismo psicológico conocido como recompensa intermitente. Como las ganancias ocurren de manera impredecible, el cerebro desarrolla una expectativa constante de recibir una recompensa y busca repetir la conducta para experimentar nuevamente la sensación de placer. A pesar de las pocas victorias, las apuestas hacen que el jugador crea que vale la pena seguir intentándolo, aun cuando las pérdidas superan ampliamente cualquier ganancia.

El verdadero perjuicio

Detrás de las promesas de dinero fácil existen historias de personas que han perdido sus ahorros, patrimonio, empleo y relaciones personales. En muchos casos, las deudas derivadas de las apuestas llevan a solicitar préstamos o recurrir a fuentes de financiamiento riesgosas, agravando aún más la situación.

«Porque el amor al dinero es la raíz de toda clase de males; y algunos, por codiciarlo, se desviaron de la fe y se causaron a sí mismos muchos sufrimientos.» (1 Timoteo 6:10).

Además de las pérdidas materiales, esta adicción lleva a las personas a depositar su esperanza en la suerte y el dinero, descuidando los aspectos más importantes de la vida.

Síntomas a vigilar en caso de menores de edad con ludopatía

  • Alteraciones de comportamiento
  • Bajo rendimiento escolar
  • Distanciamientos de familiares y amigos
  • Preocupación constante por conseguir dinero
  • Inquietud o ansiedad al dejar de jugar
  • Intentar recuperar lo perdido mediante nuevas apuestas
  • Mentir para ocultar la gravedad del problema
  • Le dedican cada vez más tiempo al juego
  • Pérdida de apetito  

La ludopatía infantil representa un desafío creciente que requiere la participación no solo de la familia, sino de toda la sociedad, incluyendo instituciones educativas, autoridades, empresas tecnológicas y comunidades. Más que limitar el acceso a internet, resulta fundamental promover el uso responsable de la tecnología y fortalecer la educación sobre los riesgos de las apuestas desde edades tempranas.

Formas de tratar la ludopatía

El tratamiento debe comenzar con la valoración de un profesional de la salud mental, quien determinará la gravedad del problema y diseñará una estrategia de intervención: terapia psicológica o la participación en grupos de apoyo donde las personas reciben acompañamiento emocional y fortalecen su proceso de recuperación mediante la ayuda mutua.

Es posible comenzar de nuevo

Si te identificas con lo descrito en este texto, reconocerlo es el primer paso para salir del problema. Cuanto antes lo hagas, mayores serán las posibilidades de romper este ciclo. No te engañes pensando que tiene este hábito bajo control.

La Biblia nos exhorta a tener cuidado de todo aquello que llega a dominar la vida de una persona. Confiar en la suerte en lugar de confiar en Dios aleja al ser humano de la verdadera fuente de seguridad y esperanza.

El apóstol Pablo enseñó:

«Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar por ninguna.» (1 Corintios 6:12).

Un paso de fe

Hay un excelente aliado para fortalecer tu interior, todos los domingos a las 4 p. m. se realiza la reunión del Vicio tiene Cura para quienes, a través de su fe, quieren vencer este y otros problemas en el área de las adicciones. Te esperamos en el Templo de los Milagros: Av. Revolución # 253, col. Tacubaya, CDMX; o consulta en la Universal más cercana.

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