Imposición de manos

«Entonces les impusieron las manos, y recibieron el Espíritu Santo.» (Hechos 8:17)

Para quienes creen, es así de sencillo: por la fe, cuando les imponen las manos, son bautizados con el Espíritu Santo y, con sus vidas de fidelidad, se convierten en testigos de la resurrección de Jesús, santificando Su Nombre por donde pasan.

Ester Bezerra

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