«Iba a tener asma de por vida»

«Desde muy chica me detectaron asma y me dijeron que de por vida usaría el inhalador. Fue muy duro porque no podía hacer mis actividades físicas como una niña normal; necesitaba oxígeno varias veces a la semana y pasaba más tiempo en el hospital que en la escuela.

Pero al asistir a la Universal le dije a Dios: “No quiero escuchar los testimonios de otras personas, quiero ver un milagro en mi vida. Los especialistas dijeron que no pueden sanarme, pero para Ti no hay imposibles”.

Comencé a usar mi fe, y a pesar de que pasaba el tiempo sin ver resultados, mantuve la certeza de que Él me respondería. Seguí perseverando y, tras un estudio de rutina, me dijeron: “no sabemos qué hiciste, pero no tienes nada”. Ahí supe que Dios me había sanado.

Incluso pude practicar deportes y ganar medallas de primer lugar. Las personas se sorprendieron porque saben que yo no podría haberlo hecho. Todo el mérito es de Dios; Él siempre ayuda a quien está dispuesto a usar su fe.» -Alicia Rocha

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