Todos los martes ocurre un antes y un después en la vida de las personas que han buscado la salud y han participado en la Reunión de Sanidad.
Hay una promesa para quienes recurren a la fe:
«El que habita al abrigo del Altísimo morará a la sombra del Omnipotente.» (Salmos 91:1).
La Palabra asegura que a quien confía en las promesas de Dios, ningún mal afectará su casa ni a su familia.
Por lo tanto, tú que estás cansado de luchar contra el dolor y el sufrimiento de una enfermedad, o tienes a un familiar en esa situación, aunque todo parezca perdido, todavía hay esperanza. Pues, ante esta realidad, la Palabra se presenta como una invitación para obtener alivio y refugio.
Determina tu milagro por medio de la fe
Dios te guardará día y noche. Aunque el mundo se vuelva un caos o una enfermedad se propague, Él no permitirá que seas alcanzado. Tú y tus seres queridos serán protegidos. Si lo que buscas es refugio y fortaleza, ven a entrar en el Abrigo del Altísimo y a determinar la victoria frente a la lucha que estás pasando.
Este martes, ven a entrar, por la fe, en el Velo del Abrigo del Altísimo, en la Reunión de Sanidad, la única manera de estar protegido de todos los males que afligen el cuerpo y el alma.
Trae tu lucha al campo espiritual, tocando el velo, y alcanza tu milagro por medio de la fe.
Para Dios nada es imposible
Todos los martes, miles de personas participan en la Reunión de Sanidad. Están en busca de la sanidad que renueva el espíritu y reaviva la certeza de que para Dios nada es imposible.
Si tienes alguna enfermedad o algún dolor, participa en este encuentro, especialmente a las 7 p. m. en el Templo de los Milagros: Av. Revolución # 253, col. Tacubaya.
Además, también puedes ir a la Universal más cercana. Encuentra la dirección haciendo clic aquí.
(*) La Universal aclara que todos los conceptos emitidos en este sitio web, así como la programación de radio y de televisión, son cuestiones de fe, en modo alguno deben ser interpretados como elementos con atribuciones terapéuticas, sin demérito de la medicina, ni de quienes la practican. NO DEJES DE CONSULTAR A TU MÉDICO.
