Es tan trabajoso mentir…

Mentir lleva demasiado tiempo y le chupa la energía a alguien. Al fin y al cabo, se necesita mucha fuerza y concentración para sostener una mentira tras otra; de lo contrario, el castillo del engaño se derrumba y el mentiroso queda al descubierto.

En cambio, la verdad deja a la persona libre para desarrollar su propia vida, sin miedo, sin presión, sin dudas…

¡Es tan trabajoso mentir y tan liberador vivir en la verdad!

Núbia Siqueira

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