Más que una tradición, este periodo es una invitación al cambio interior y al fortalecimiento de la fe
Entre las 52 semanas del año, hay una considerada especial: la Semana Santa. Son ocho días (de un domingo a otro) en los que se recuerdan los últimos momentos del Señor Jesús en la Tierra, Su sacrificio y Su resurrección, acontecimientos que marcaron a la humanidad como ningún otro.
Muchos ocupan este periodo con una serie de rituales religiosos, pero no reservan tiempo para reflexionar sobre los actos del Señor Jesús y las enseñanzas que Él dejó, que abarcan diversos aspectos de la vida, principalmente el espiritual. Para comprender plenamente el sentido de esta semana, conviene recordar lo que Él hizo en esos días y lo que esos acontecimientos representan para nuestra vida.
Domingo de Ramos
La semana comienza con el Señor Jesús entrando en Jerusalén montado en un burro, cumpliendo una profecía. El pueblo celebró Su llegada con ramas de olivo y palmas, clamando: «¡Hosanna! Bendito el que viene en el Nombre del Señor, el Rey de Israel» (Juan 12:13). El Domingo de Ramos es una invitación para quien desea recibir al Señor Jesús en su vida, colocándolo como prioridad y experimentando la alegría que Él proporciona.
Lunes
La Biblia relata que ese día el Señor Jesús buscó frutos en una higuera para comer, pero, al no encontrarlos, maldijo el árbol. A continuación, al llegar al Templo de Jerusalén, expulsó a los vendedores y cambistas que habían transformado el lugar de adoración en un espacio de comercio. Estos acontecimientos nos llevan a reflexionar sobre la importancia de la santidad y de la sinceridad ante Dios, pues Él no se fija en la apariencia, sino que ve el interior de cada uno.
Martes
Los discípulos pasaron nuevamente junto a la higuera y se asombraron al verla seca de un día para otro, tal como había sido determinado. Ese mismo día, Jesús fue cuestionado por los religiosos sobre Su autoridad y, más tarde, en el Monte de los Olivos, habló sobre el fin de los tiempos. Llevado a la actualidad, todo esto deja claro que la Palabra de Dios no es vacía, sino verdadera y con efectos reales.
Miércoles
María, hermana de Lázaro, derramó un perfume precioso sobre los pies de Jesús y los secó con sus cabellos (Juan 12:3). El gesto llamó la atención por el valor del perfume, equivalente a aproximadamente un año de trabajo. La actitud de María representa una entrega sincera. Muestra que nada vale más que priorizar la presencia de Jesús e invita a reflexionar sobre cuáles han sido nuestras prioridades.
Jueves
La Última Cena marcó este día. Jesús compartió la comida de la Pascua con los discípulos e instituyó la Santa Cena. Allí, lavó los pies de Sus compañeros, aun sabiendo que poco después sería traicionado y preso. A través de Sus acciones, podemos reflexionar sobre la humildad y la importancia de servir al prójimo, además de acudir a Dios en los momentos de dificultad, como ocurrió en el Jardín de Getsemaní.
Viernes Santo
El Viernes de Crucifixión es considerado una de las fechas más importantes de la Semana Santa. Marca el día de la crucifixión, cuando Jesús se ofreció como sacrificio perfecto por los pecados de la humanidad. Esta fue la mayor prueba de amor que ha existido y lo que hoy nos permite tener libre acceso a Dios. En este contexto, es importante reflexionar si hemos aprovechado la oportunidad de salvación que nos fue concedida en ese día.
Sábado de Gloria
Fue en este día cuando el Señor Jesús descendió al infierno para quitar de las manos de satanás el dominio sobre la Tierra. Este momento nos recuerda que, independientemente de las luchas, las dificultades o incluso las acusaciones del diablo, Jesús lo venció, y por medio de la fe también podemos vencerlo. La verdad es que, mientras estemos aferrados a Dios, estaremos plenamente seguros.
Domingo de Resurrección
Los judíos ya celebraban la Pascua desde la liberación del pueblo hebreo de Egipto; sin embargo, en este día ocurrió la resurrección del Señor Jesús, dando un nuevo significado a esta fecha. Las profecías se cumplieron, con la victoria sobre la muerte y el pecado. Así, el Domingo de Pascua o Resurrección nos recuerda que Jesús nos concedió la libertad espiritual, permitiendo que todo aquel que se entrega a Él, en obediencia, comience una nueva historia.
Haz que valga la pena
Esta semana pasará como tantas otras, pero aquellos que realmente creen en la salvación prometida por Jesús tienen la posibilidad de iniciar una nueva vida.
Solo por medio de la fe en el sacrificio de Jesús es posible experimentar la verdadera transformación; aquella capaz de alcanzar también a toda la familia.
Para vivir este propósito, participa el día 3 de abril en el evento Familia al Pie de la Cruz.
En el Templo de los Milagros, el encuentro se realizará especialmente a las 12 p. m. y 3 p. m.: Av. Revolución # 253, col. Tacubaya. O bien, en la Universal más cercana.
En esa oportunidad, recibirás gratuitamente el Aceite Consagrado en Tierra Santa, un elemento bíblico que, cuando es usado con fe, representa la consagración, la búsqueda de la presencia de Dios y la confianza en Su poder. Puedes utilizarlo en oración, sobre ti mismo o en tu hogar, presentando a Dios tus necesidades y determinando, por la fe, la bendición en tu vida y en tu familia.

