En México, el endeudamiento de los hogares —es decir, la deuda que las familias mantienen con instituciones financieras— ha crecido de forma sostenida. Según cifras oficiales del Banco de México, durante mayo de 2025 el saldo total de la deuda de los hogares alcanzó 90 875 millones de pesos, lo que representó un aumento anual del 12.3 % respecto al mismo mes del año anterior.
En promedio, cada hogar mexicano tenía una deuda de aproximadamente 40 749 pesos, cifra que refleja un crecimiento del 15.3 % interanual y evidencia la presión que representa el pago de créditos sobre los ingresos familiares.
Este contexto pone de manifiesto la importancia de tomar decisiones informadas al contraer compromisos financieros, especialmente al usar productos de crédito como tarjetas de crédito, préstamos de nómina y créditos personales, así como necesidades de vivienda y otros créditos de consumo.
Consejos para no convertirse en esclavo de las deudas
Especialistas en educación financiera coinciden en que el control de las finanzas personales no depende solo del ingreso, sino principalmente de las decisiones y hábitos cotidianos. A continuación, algunos consejos prácticos:
Sé honesto contigo mismo
Buscar resultados rápidos puede llevar a decisiones equivocadas. Avanzar de forma gradual, con metas realistas y bien definidas, ayuda a construir estabilidad financiera sin comprometer principios ni generar riesgos innecesarios.
Revisa tus actitudes y comportamientos
Muchas veces el gasto ocurre de forma automática, sin reflexión previa. Antes de intentar ajustar el presupuesto, es fundamental identificar cómo y por qué se toman ciertas decisiones financieras. El cambio comienza cuando el manejo del dinero pasa de ser impulsivo a consciente y planificado.
Evita el uso excesivo del crédito
El crédito fácil y las compras en cuotas se han vuelto comunes, pero su uso descontrolado puede generar un efecto dominó difícil de revertir. Pagar solo el mínimo de la tarjeta, entrar en intereses rotativos o recurrir a préstamos para cubrir otras deudas suele agravar el problema en lugar de solucionarlo.
Aprende a decir no
Ayudar financieramente a otras personas sin límites claros puede poner en riesgo tu propia estabilidad. Prestar el nombre, ser fiador o asumir compromisos ajenos puede traer consecuencias duraderas. Cuidar tu historial y tu reputación financiera es una forma de protección personal.
Fortalece tu interior para tomar mejores decisiones
Más allá de los números, el equilibrio financiero también requiere fortaleza emocional, disciplina y convicción para sostener cambios a largo plazo. Incluso en escenarios difíciles, es posible reorganizarse, replantear prioridades y reconstruir la vida financiera con constancia y determinación.
En conclusión:
No necesitas cargar tú solo con el peso de las deudas. Con el propósito de ayudarte a vencer el endeudamiento, todos los lunes se realiza la reunión de Prosperidad con Dios, especialmente a las 7 p. m. en el Templo de los Milagros: Av. Revolución # 253, col. Tacubaya. O bien, te esperamos en la Universal más cercana.
Toma hoy mismo la decisión de cambiar tu historia.
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