El propósito del Baño de la Limpia Espiritual llega a su quinta semana con enfoque en la salud

El elemento consagrado que se entregará simboliza la renovación que viene de Dios en la cadena de los siete viernes

La fe es el principio que conduce a la restauración completa del ser humano, incluida la salud. En la quinta semana de la cadena de los 7 Viernes del Baño de la Limpia Espiritual, la Universal refuerza esta enseñanza al orientar a los participantes a usar la fe de manera consciente, por medio de elementos bíblicos que representan la acción de Dios en la vida de aquellos que creen y obedecen Su Palabra.

El significado del agua

El agua natural nace en acuíferos subterráneos y, al pasar por las rocas, absorbe minerales que le confieren propiedades únicas. Estos elementos son esenciales para el equilibrio del cuerpo. Sin ellos, el organismo se debilita, entra en desequilibrio y enferma.

De esta manera, el agua simboliza la salud que solo Dios puede restablecer: una restauración que alcanza no solo lo físico, sino también lo espiritual.

Un acto de fe por la salud

Con este propósito, la Universal utiliza el agua natural, que representa la eliminación de todo mal lanzado contra la salud de las personas.

Así, por medio de este acto de fe, los participantes determinan la remoción de enfermedades, dolores y consecuencias espirituales negativas de sus vidas.

Quinta semana del propósito de los siete viernes

Dando continuidad al propósito, este 6 de febrero se llevará a cabo la quinta semana del propósito de los 7 Viernes del Baño de la Limpia Espiritual.

Las reuniones se realizarán en todos los templos de la Universal, para localizar la más cercana, haz clic aquí. Y, en el Templo de los Milagros, te esperamos especialmente a las 7 p. m., la dirección: Av. Revolución # 253, col. Tacubaya.

La iniciativa refuerza que, al usar la fe con entendimiento, es posible buscar en Dios la restauración completa de la salud y de la vida.

(*) La Universal aclara que todos los conceptos emitidos en este sitio web, así como la programación de radio y de televisión, son cuestiones de fe, en modo alguno deben ser interpretados como elementos con atribuciones terapéuticas, sin demérito de la medicina, ni de quienes la practican. NO DEJES DE CONSULTAR A TU MÉDICO.

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