¡El problema no tiene la última palabra!

Ninguna dificultad es obstáculo delante del poder de Dios

Por lo general, los problemas llegan sin avisar: el diagnóstico de una enfermedad, la pérdida del empleo o negocio, un conflicto familiar, etc. La mayoría de esas dificultades parecen demasiado grandes y hasta imposibles de enfrentar.

¿Significa que no hay solución? Todo lo contrario.

La Biblia relata una historia que representa ese tipo de lucha: cuando el rey David era solo un pastor de ovejas, decidió enfrentar a un gigante filisteo llamado Goliat, que había aterrorizado a todo el ejército de Israel. Sin embargo, nadie creyó en que él podía vencer, pues era solo un muchacho.

No obstante, David no enfrentó el problema solo; decidió buscar la ayuda del Dios de los imposibles:

«Entonces dijo David al filisteo: Tú vienes a mí con espada, lanza y jabalina, pero yo vengo a ti en el Nombre del Señor de los Ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has desafiado» (1 Samuel 17:45).

Actualmente los gigantes son los problemas de todo tipo, pero ellos no tienen la última palabra, Dios sí. A los ojos humanos, Goliat derrotaría en segundos a David, pero quien le dio la victoria fue el Altísimo.

Sábado de los Casos Imposibles

Tal vez en lo que va del 2026 has tenido que enfrentar muchos gigantes, pero no tienes por qué luchar solo.

Este sábado 16 de mayo, participa con nosotros en la reunión del Ayuno de los Casos Imposibles, un encuentro de fe donde estaremos determinando la victoria sobre todo problema.

Te esperamos, especialmente a las 7:30 a. m., en el Templo de los Milagros: Av. Revolución # 253, col Tacubaya, CDMX. O haz clic aquí para consultar la dirección y horarios de la Universal más cercana.

Compartir este artículo
No hay comentarios