«Y Yo pronunciaré Mis juicios contra ellos por toda su maldad, porque Me abandonaron, ofrecieron sacrificios a otros dioses y adoraron la obra de sus manos.» (Jeremías 1:16)
La maldad ha crecido en medio del pueblo de Dios. A causa de ella, muchos Lo han abandonado, siguiendo caminos oscuros y aferrándose a cosas y personas, convirtiéndolas en su motivación y en su deleite.
Se inclinan ante el éxito financiero, colocándolo en primer lugar en sus vidas, mientras que Dios dice en Su Palabra: «Buscad primero el Reino de Dios, y todas estas cosas os serán añadidas; nada os faltará».
¡Sepa que para todos habrá un Juicio Final!
