Dios ya no ama más

«Toda su maldad está en Gilgal; allí, pues, los aborrecí. Por la maldad de sus hechos los expulsaré de mi casa, no los amaré más; todos sus príncipes son rebeldes. Efraín está herido, su raíz está seca; no darán más fruto. Aunque den a luz, yo mataré el fruto de su vientre.» (Oseas 9:15-16).

La maldad ha crecido entre aquellos que no nacieron de Dios, pero frecuentan el Templo; viven según sus sentimientos y no por una fe inteligente. Dios odia al insincero, al que no obedece Su Ley; no lo ama, pues no se ajusta a Su voluntad y, aunque tenga la práctica de evangelizar, su testimonio no da frutos. Son secos, superficiales y sin Espíritu, causando desánimo y rebeldía contra el Señor.

Ester Bezerra

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