«Por la fe Abraham, al ser llamado, obedeció, saliendo para un lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber adónde iba. Por la fe habitó como extranjero en la tierra de la promesa como en tierra extraña, viviendo en tiendas como Isaac y Jacob, coherederos de la misma promesa, porque esperaba la ciudad que tiene cimientos, cuyo arquitecto y constructor es Dios.»
Hebreos 11:8-10
«Por lo cual, DIOS NO SE AVERGÜENZA de ser llamado Dios de ellos, pues les ha preparado una ciudad.»
Hebreos 11:16
«AL VENCEDOR LE HARÉ UNA COLUMNA EN EL TEMPLO DE MI DIOS, y nunca más saldrá de allí. Escribiré sobre él el nombre de Mi Dios y el nombre de la ciudad de Mi Dios, la nueva Jerusalén, que desciende del Cielo de Mi Dios, y Mi nombre nuevo.»
Apocalipsis 3:12