Dios longánimo

«El Señor no se tarda en cumplir Su promesa, según algunos entienden la tardanza, sino que es paciente para con vosotros, no queriendo que nadie perezca, sino que todos vengan al arrepentimiento.» (2 Pedro 3:9).

El Señor siempre cumple Su Palabra, aunque para algunos parezca que tarda en cumplirse, pues Él conoce el tiempo correcto para responder y sabe qué es lo mejor para Sus escogidos.

Su longanimidad es para llevarlos al arrepentimiento, a la regeneración por medio de Su poder, para que sean salvos, se conviertan en Sus hijos y finalmente lleguen al Reino de los Cielos.

Ester Bezerra

Compartir este artículo
No hay comentarios