Dios es omnipresente.
¡Qué privilegio tenerlo siempre contigo!
Saber la cantidad de pasos que das a lo largo del día o cuántos cabellos tienes en la cabeza son pequeñas pruebas de su infinito poder.
Dios omnipresente significa que nadie está solo.
«¿No ve Él mis caminos, y cuenta todos mis pasos?» (Job 31:4).
